almohadita

Es el producto más grande: medias aproximadas 45 cm x 20 cm.

Al igual que la Bolsa Clásica su forma es la de un rectángulo pero de mayor tamaño. También posee una funda que para utilizar al momento de aplicar la Almohadita sobre el cuerpo, o para guardarla.

Sirve para apoyar la cabeza o utilizarla para calentar los pies.

En su interior lleva un mix de semillas, y está aromatizada con canela, clavo de olor y laurel, lo que te permite una relajación armoniosa y placentera.

Peso total aprox: 800 gramos.

      

CALOR

¿Para que sirve?

Calentar la cama antes de dormir, para apoyar la nuca, la cabeza. Para apoyar sobre la almohada diaria y darle calor. Para que las embarazas la coloquen debajo de la cintura (en el huequito) y alivien tensiones. Para calentar los pies, templar el cuerpo al dormir o en cualquier momento. También tiene una función terapéutica como todos los demás productos. Sirve para aliviar tensiones, contracturas, dolores de cualquier tipo.

¿Cómo usarlo?

Quitá la funda, e introducí la Almohadita en el microondas aproximadamente 3 minutos en potencia máxima. Dejala reposar unos segundos y aplicala en la zona que desees.

FRÍO

¿Para que sirve?

Para bajar la fiebre, para refrescar el cuerpo o la cama en verano. Para aplicar frío si tuviste alguna quemadura de sol o de otro tipo. Para descongestionar párpados, frente y ojos en caso de cansancio o fatiga. Para desinflamar.

¿Cómo usarlo?

Para utilizar en frío llevar al freezer en bolsa plástica o ziploc por 90 minutos.

CUIDADOS

La Almohadita viene dentro de una funda que se lava en lavarropas o a mano. La Almohadita rellena de semillas se debe limpiar a mano con jabón neutro y un cepillito. No es recomendable mojar las semillas. O sea que no conviene sumergirla en agua o introducirla al lavarropas.

Excederse de los tiempos recomendados de calor puede afectar las propiedades terapéuticas, aceites naturales y humedad de los componentes. Por eso cuando la calientes en el microondas, espera que se entibie por completo antes de volver a calentarla. Así evitas dañar las semillas con el exceso de calor y de ese modo afectar su funcionalidad.